La Fibromialgia: El Paradigma del Manejo del Dolor en Kinesiología

La fibromialgia es una enfermedad crónica que se caracteriza por dolor corporal generalizado acompañado de fatiga, trastornos del sueño y diversas manifestaciones funcionales. Aunque su prevalencia la sitúa como una de las afecciones musculoesquelética más común, aspectos como su etiopatogenia y los criterios de clasificación y diagnóstico siguen siendo temas de discusión. Asimismo, las estrategias diagnósticas y terapéuticas para abordarla continúan en evolución. A pesar de los avances en los criterios de clasificación, que han permitido una mayor precisión en su orientación diagnóstica, muchos profesionales de la salud aún no identifican adecuadamente esta condición (Guzman & Samaniego, 2025)

Es uno de los síndromes más frecuentes y afecta a 3% a 10% de la población. Comparte diversas características con la encefalomielitis miálgica /síndrome de fatiga crónica, con particular frecuencia en mujeres de 20 a 50 años y ausencia de datos objetivos y resultados positivos en los estudios de laboratorio. Varias manifestaciones clínicas de ambos trastornos se superponen; sin embargo, en la fibromialgia predomina el dolor musculoesquelético, mientras que la laxitud lo hace en la encefalomielitis miálgica /síndrome de fatiga crónica (Manno et cols., 2023).

Hay poca información respecto a las causas, pero puede estar asociada con enfermedades específicas como infecciones, diabetes, enfermedades reumáticas, neurológicas y psiquiátricas. Además, hay algunos factores de riesgo como ser mujer, la mediana edad, fumar, sobrepeso, desordenes del sueño y depresión (Creed, 2020; Bellato et al, 2012).

Desde 2022 en el CIE-11, la fibromialgia se encuentra clasificada como una enfermedad de dolor crónico generalizado (Código: MG30.01) dejando el apartado de dolor musculoesquelético, en el cual se encontraba en el CIE-10, reconociendo su complejidad (CIE-11). 

Para poder abordarla debemos por tanto entenderla más allá de sus puntos dolorosos musculares y la sensibilización central, pues hay una alteración a la hemostasis corporal. Tan importante es la alteración, que los últimos criterios diagnósticos de esta patología incluyen otros síntomas asociados alteraciones del sueño, fatiga y depresión (Arnold et cols., 2019). 

En la fibromialgia hay disfunción del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, que afecta la respuesta adaptativa, con alteraciones en los niveles de la hormona liberadora de corticotropina, sobreproducción de hormona adrenocorticotrópica (ACTH) y disminución del nivel de cortisol (Griep et cols, 1993). Durante la noche hay menor secreción de melatonina, lo que puede contribuir a peor sueño nocturno, fatiga diurna y mayor percepción del dolor (Winker et al, 1998). Recientemente un metabolito urinario relacionado con la secreción de melatonina llamado 6-sulfatoximelatonina urinaria (aMT6s) se encontró en mayores niveles durante las horas diurnas en sujetos con depresión mayor y fibromialgia en comparación con sujetos sanos. Esto muestra como la interrupción de la secreción de melatonina se correlaciona positivamente con los síntomas clínicos (Caumo et al,2019).

Esto significa que las personas con fibromialgia, se les afecta todos los aspectos de sistemas del organismo, tanto es así que se ha encontrados en estos pacientes mayor riesgo de problemas en el corazón y los vasos sanguíneos, incluyendo infarto de miocardio e ictus. Los estudios Al-Ándalus analizaron 436 mujeres con fibromialgia contrastada con un grupo control y analizaron los factores de riesgo cardiaco, encontrando que; tenían una circunferencia de cintura mayor, tenían más grasa corporal, fuman más cigarrillos y tenía niveles más bajos de aptitud cardiorrespiratoria. Los investigadores controlaron estas variables y encontraron un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular independientemente de las variables (Acosta-Manzano P et cols., 2017).

En 2023, los investigadores vieron que la fibromialgia está relacionada con un funcionamiento anormal del sistema nervioso simpático, que regula cómo responde tu cuerpo al estrés. En comparación con las personas de este estudio sin fibromialgia, quienes padecían la enfermedad no solo tenían frecuencias cardíacas más altas, sino también una menor variabilidad en su frecuencia cardíaca (Zetterman et cols.;2023). Una baja variabilidad de la frecuencia cardíaca se asocia con malos resultados cardiovasculares. Este mismo estudio también encontró una relación entre la variabilidad de la frecuencia cardíaca y la depresión en personas con fibromialgia. Quienes tenían niveles normales de variabilidad de la frecuencia cardíaca tendían a tener bajas tasas de depresión y ansiedad, mientras que las personas con menor variabilidad tendían a tener tasas más altas de depresión y ansiedad (Zetterman et cols.;2023). El estrés, la depresión y la ansiedad son factores que se han relacionado con una mala salud cardíaca. Pueden ponerte en mayor riesgo de infarto e ictus en una edad temprana (American Heart Association).

Lo relevante de este que el riesgo mayor de enfermedades cardiacas en personas con fibromialgia esta relacionada a factores de riesgo cardiovascular que se consideran no tradicionales y esta según estudio de Cunha Ribeiro serían; recuperación tardía de la frecuencia cardíaca (Lo  rápido que tu corazón vuelve a la normalidad después de dejar de hacer ejercicio) e incompetencia cronotrópica (esto significa que el corazón no puede aumentar su ritmo lo suficiente para hacer frente a las exigencias de la actividad). Estas situaciones pueden provocar intolerancia al ejercicio y es común en personas con enfermedades cardiovasculares. La intolerancia al ejercicio es desde hace tiempo una característica conocida de la fibromialgia, y esto podría ayudar a explicarlo. Eso debería dar cierta validación a las personas con esta patología (Cuhna Ribeiro et al, 2011). 

Aunque debido a estas características a muchas personas con fibromialgia se les hace difícil hacer actividad física, pero a pesar de ellos, la evidencia actual muestra que la actividad física ayuda modular síntomas de este cuadro, las cuales debido al dolor suelen llevar estilos de vida sedentarios. Por ello lo ideal es trabajar programas de ejercicios físico aeróbico adecuado a la tolerancia al movimiento de los pacientes aumentando gradualmente la carga. 

  Que se suele recomendar como actividades que han mostrado ayuda según la evidencia actual:  actividad aeróbica de bajo impacto como caminatas de unos 10 minutos, natación, ciclismo y ejercicios suaves de elongación, pero de forma regular, por lo menos dos veces a la semana, dio por medio para dar tiempo a la recuperación entre las sesiones. 

En resumen, la actividad física es prioritaria, pero se debe considerar la poca tolerancia al ejercicio y el riesgo cardiaco priorizando programas que se mantenga de forma continua con tiempo. 

Bibliografía: 

  1. Guzmán García, S., & Samaniego Burneo, J. (2025). Fibromialgia: Un Enfoque Integral desde la etiopatogenia hasta la Terapéutica. Reumatología Al Día, 19(1).
  2. Manno R.L., & Yazdany J, & Tarrant T.K., & Kwan M. Fibromialgia. Papadakis M.A., & McPhee S.J., & Rabow M.W., & McQuaid K.R.(Eds.), Diagnóstico clínico y tratamiento 2023. McGraw-Hill Education.
  3. Creed, Francis. A review of the incidence and risk factors for fibromyalgia and chronic widespread pain in population-based studies. PAIN 161(6): p 1169-1176, June 2020.
  4. Bellato E., Marini E., Castoldi F., Barbasetti N., Mattei L., Bonasia D.E., Blonna D. Fibromyalgia syndrome: Etiology, pathogenesis, diagnosis, and treatment. Pain Res. Treat. 2012; 2012:426130.
  5. CIE-11
  6. SED (Sociedad española del dolor) www.sedolor.es
  7. Arnold LM, Bennett RM, Crofford LJ et al. AAPT diagnostic criterio for fribromyalgia; J Pain; 2019: 20(6):614-615.
  8. E.N. Griep, J.W. Boersma, E.R. de Kloet.; Altered reactivity of the hypothalamic-pituitary-adrenal axis in the primary fibromyalgia syndrome.; J Rheumatol., (1993), pp. 469-474
  9. J. Wikner, U. Hirsch, L. Wetterberg, S. Röjdmark; Fibromyalgia – A syndrome associated with decreased nocturnal melatonin secretion.; Clin Endocrinol (Oxf)., 49 (1998), pp. 179-183
  10. W. Caumo, M.P. Hidalgo, A. Souza, I.L.S. Torres, L.C. Antunes; Melatonin is a biomarker of circadian dysregulation and is correlated with major depression and fibromyalgia symptom severity;J Pain Res., 12 (2019), pp. 545-556
  11. Acosta-Manzano P, Segura-Jimenez V, Estevez-Lopez F, et al. Do women with fibromyalgia present higher cardiovascular disease risk profile than healthy woman? The al-Andalus projectClinical and experimental rheumatology. 2017 May-Jun;35 Suppl 105(3):61-67
  12. Zetterman T, Markkula R, Miettinen T, Kalso E. Heart rate variability responses to cognitive stress in fibromyalgia are characterised by inadequate autonomous system stress responses: a clinical trial. Sci Rep. 2023;13(1):700. doi:10.1038/s41598-023-27581-9
  13. American Heart Association. Depression, anxiety and stress linked to poor heart health in two new studies.
  14. De Cunha Ribeiro RP, Roschel H, Artioli GG, et al. Cardiac autonomic impairment and chronotropic incompetence in fibromyalgia. Arthritis research & therapy. 2011;13(6):R190. doi:10.1186/ar3519
  15. https://livingwithfibromyalgia.org/how-to-exercise-when-you-have-fibromyalgia/

Autor

  • Kinesióloga con una destacada trayectoria en las áreas clínica, docente e investigadora dentro del dolor. Es Doctora en Tratamiento y Estudio del Dolor por la Universidad Rey Juan Carlos (España) y posee un Máster en Salud Pública. Su experiencia abarca tanto el ámbito público como el privado, destacando su pasantía en el laboratorio de investigación en dolor de la Universidad de Cantabria, donde colaboró en un entorno interdisciplinar con diversos profesionales sanitarios.

    Actualmente, forma parte del directorio de la Sociedad Chilena de Kinesiología en Dolor (SOCHIKIDO). Como investigadora especializada en metodología y manejo del dolor, su trabajo se centra en áreas críticas como el dolor oncológico y el ejercicio físico, aportando una visión técnica y científica fundamental para el avance de la profesión.

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